jueves, 11 de mayo de 2017

HANNA ARENDT Y LA BANALIDAD DEL MAL







Escrito por Luis Roca Jusmet

Fui a ver la película "Hanna Arendt", que me pareció un buen film. Una historia interesante bien estructurada con un guión inteligente, una buena dirección de Margarita Von Trotta. La música también acompaña perfectamente la trama narrativa y la interpretación es muy ajustada.
 He de reconocer que la filósofa siempre me ha llamado la atención, pero nunca he entrado en una lectura seria de su obra, más allá de artículos y de fragmentos.

 La película está centrada en la época biográfica en que su libro sobre Eichmann, el dirigente nazi que fue arrestado por el servicio secreto israelí y trasladado a Israel para ser juzgado allí. Hanna Arendt se traslada a Jerusalén y asiste al juicio. Sobre lo que vio y pensó escribirá un artículo muy polémico en el diario norteamericano The New Yorker . En él plantea dos cuestiones que levantaran polémica : la primera es su hipótesis sobre la banalidad del mal. Eichmann fue una persona normal, mediocre, un burócrata gris incapaz de pensar que cumplía órdenes. No era un monstruo sino un individuo que cumplía órdenes porque consideraba que era su deber. Esto no le quita responsabilidad, pero permite entender mejor lo que hizo y porqué lo hizo.La segunda cuestión que plantea es que algunos dirigentes judíos se comportaron de manera cobarde y podían haber reaccionado de una manera más firme frente a la ameanaza nazi.

 Primera reflexión. Como dice Castoriaidis el hombre quiere creer, no quiere saber. La verdad da miedo porque cuestiona las creencias, porque introduce dudas y matices, porque nos saca de la comodidad de nuestras certezas. Tras la derrota nazi, el Holocausto se convirtió en un mito. ¿ Que quiere decir esto ? Quiere decir que los judíos construyen una narración que debía ser incuestionable y que el resto de países ganadores, por motivos varios, tampoco cuestionaron. El mito es el de los nazis verdugos y los judíos víctimas. La consecuencia es que cualquier crítica al pueblo judío o sus representantes sería considerado antisemitismo. Pero las cosas son más complejas. Para empezar el nazismo fue un movimiento político totalitario que no solo exterminó a los judíos, sino también a los gitanos y a los alemanes de izquierdas. Que hay que analizar las divisiones dentro del pueblo judío y sus diversas reacciones. ¿ Que hicieron sus líderes ? ¿ No creyeron las élites económicas judías que no irían a por ellos y se mantuvieron al margen mientras pudieron de los que hacía con los judíos de clases populares ? ¿ como es posible que inmediata mente después de acabar la Segunda Guerra Mundial levantaran un Estado expulsando a sus habitantes ? ¿ cómo es posible que después de ser víctimas se conviertan en verdugos de otro pueblo, el palestino, y practiquen un racismo sistemático hacia ellos ? Son preguntas incómodas pero que cualquier persona que busca la verdad se hace. Hanna Arendt se hizo algunas y no le perdonaron.

 Segunda cuestión.. Lo que acaba cuestionando Hanna Arendt es que el Holocausto sea una excepción histórica, una monstruosidad y los judíos una víctima expiatoria. Con este argumento se pretende eludir cualquier crítica y considerarla antisemitismo. En realidad es un fenómeno histórico extremo en su brutalidad pero no una excepción. Tiene características propias pero se enmarca en toda una historia de genocidios que han continuado después de la derrota del nazismo.
 Los problemas filosóficos de fondo son, para mí, dos. Uno es el llamado "El problema del Mal", cuya respuesta es el de su banalidad. El mal, concluye Hanna Arendt lo puede hacer cualquier humano que no ejerza su capacidad de pensar, que le permite distinguir lo bueno de lo malo. 
 Personalmente discrepo radicalmente de la posición de Hanna Arendt. En primer lugar porque la misma pregunta está mal planteada. El Mal no existe. No hay ninguna entidad metafísica que responde a esta palabra. Spinoza ya lo dejó claro. Como también que lo bueno y lo mal son relativos a la alegría y la tristeza, al amor y al odio. Bueno es todo aquello que genera alegría y amor y malo lo que genera las pasiones tristes, dentro de las cuales está el odio y el sufrimiento del otro.
 Hanna Arendt considera que Eichmann era un burócrata que ejercía su trabajo sin sentimiento, que no era capaz de pensar por sí mismo y que actuaba siguiendo lo que consideraba que era su deber.

Estando de acuerdo con Hanna Arendt en que Eichmann no era un monstruo hay que cuestionarse el calificativo normal. Porque normal no quiere decir nada, es un concepto puramente estadísitico. Dicho esto veamos las insuficiencias de la caracterización de la filósofa:
1) Eichmann era una persona sin humanidad, esto hay que señalarlo. la humanidad es un sentimiento que te permite conmoverte por su sufrimiento. o en todo caso habían unos sentimientos más fuertes que este sentimiento hacia el otro. Tiene que haber alguna patología ( no en el sentido de enfermedad) que te lleve a actuar, que te permita llevar a cabo esta maquinaria infernal sin titubear. Los nazis gozaban con su exterminio porque estaba al servicio de un Ideal con el que se identificaban y que le proporcionaba un placer. Porque hay en los humanos una pulsión de muerte, destructiva, que nos proporciona una goce oscuro, Digamos que lo que hizo el nazismo fue sacar lo peor del ser humano. Eichmann no era un burócrata sino alguien que gozaba en servir un Ideal que implicaba la destrucción del otro. No era un monstruo porque no era una anomalía, sino un humano que desarrolló sus peores tendencias.
2) El tema de obedecer sin pensar. No creo que el pensar nos permita diferenciar lo bueno de lo malo en términos absolutos, porque estas entidades ( bien, mal) no existen. Heidegger ya le dijo que el pensar no responde a una utilidad, ni tan siquiera moral. La capacidad de pensar de Heidegger no le permitió entender lo que era el nazismo y sus consecuencias. Eichmann pensaba pero determinado por una ideología y una jerarquía. Es la servidumbte voluntaria, tan presente en el ser humano. pensar por uno mismo es una ruptura con la tendencia a dejarnos dirigir por el otro. Eichmann seguía una ley pensada desde un Ideal delirante y destructivo. ¿ En nombre de que podía cuestionar la ley si estaba escrita desde el Ideal con el que se identificaba ?
 La única manera de luchar contra lo peor del ser humano es desarrollando lo mejor. Spinoza lo dejó muy claro : únicamente un sentimiento elimina otro. Únicamente la alegría mata la tristeza, únicamente el amor mata el odio. Y viceversa. La alegría es lo que sentimos desarrollando nuestra potencia, nuestras capacidades. Es la voluntad de poder afirmativa. El resentimiento, la impotencia, son los que crean esta voluntad de poder destructiva y el goce que se genera de ella. Eichmann sería seguramente un resentido, un impotente que vio colmado con su poder destructivo todo su odio.
 Hay por supuesto una actitud que es la de respeto y la de reconocimiento del otro, como sujeto de derechos, como sujeto de deseo, como un igual, la que nos permite evitar este tipo de conductas. 

42 comentarios:

  1. Me encantará ver la película, Arendt es una de mis pensadoras fetiches, aunque esté mal en alguien que practica la filosofía tener fetiches.

    Arendt no tenía pelos en la lengua, porque estando todo tan reciente echarles en cara a los consejos judíos que ellos entregaron al pueblo fue una osadía por su parte.

    Me costó mucho dar con el libro "Eichmann en Jerusalén", el libro en el que se recogen todos los artículos que envió al New Yorker como corresponsal del periódico durante ese proceso.No sé porqué tuvo que ser fuera de España y no en español. Lo demás lo he podido encontrar todo en biblioteca , y me parece que no me he dejado nada sin leer de ella. Incluida la correspondencia con Heidegger, desde 1924 hasta su muerte. Y con su amiga de la que no recuerdo el nombre.

    Hay una pista que muestra me parece por donde van los tiros de las conclusiones que sacó H. Arendt en ese juicio a Eichmann. Y es que sus reflexiones han sido un referente para la psicología social, ya sabes, esos experimentos que hacen los norteamericanos como el experimento Milgram y otros. En ellos se observa el peso tan grande que puede llegar a tener el entorno social en el que vivimos o nos movemos en nuestros pensamientos, en nuestras decisiones y juicios por banales que sean. Cómo la mayoría estamos dispuestos a inflingir torturas por ejemplo si nos lo dice alguien con bata blanca y en nombre de la ciencia. Es curioso y muestra lo sociales que somos.

    Y justo es algo que supongo en la película no da para sutilezas filosóficas, pero lo que Arendt descubrió con Eichmann lo desarrolla más en otros escritos que no recuerdo como están traducidos en español, en inglés son "Algunas cuestiones de ética", y en alemán "Sobre el mal"

    Se trata de la capacidad de juzgar, que no es lo mismo que pensar. Al pensar me inhibo del mundo, me separo de él, pero al juzgar estoy relacionando hechos del mundo con principios. Y ahí es donde surge el tema de la conciencia y su posible choque con el "ambiente" en el que uno vive. En el caso de Eichmann, podemos decir que es un ejemplo más de hombre arrastrado por la corriente de la sociedad en la que vivía. Arendt se da cuenta de que en tiempo normal no sale a la luz el hombre de conciencia, no hace falta. Pero justo en tiempos tan duros como los del nazismo era donde el que juzgaba de acuerdo con su conciencia lo que estaba pasando estaba llamado a ser un héroe, o a huir. Ya vemos lo que ocurrió en la inmensa mayoría de los ciudadanos, al margen de muchas otras explicaciones que se pueden dar sobre el ascenso del nazismo y sus crímenes.

    ResponderEliminar
  2. (y 2)

    Lo que he sacado de la lectura de los textos de Arendt es que es fácil seguir la corriente, lo difícil es plantarse. Y que no hace falta ser un monstruo para hacer monstruosidades. En ocasiones el mero hecho de callar cuando se debería hablar es suficiente para ponerse del lado que no es.

    Justamente ahora estoy leyendo una historia del PC. Me gustaría saltarme la época staliniana porque sólo hubo denuncias. Para salvar el propio pellejo aquello fue un concurso de haber quien delataba más y llegaba más lejos en la ruindad con los compañeros del partido.
    Toda esta historia viene a cuento, hay un intelectual comunista Ernest Fischer que lo dice en sus Memorias a propósito de esos años de purgas dentro de todos los partidos comunistas: "Por primera vez no creí ni una palabra de la monstruosa acusación de las confesiones arrancadas por la fuerza. Sin embargo no protesté públicamente. Me negué a defender el asesinato jurídico, pero callé, callé en nombre de una disciplina mal entendida que se transforma en complicidad. No puede pesar el argumento de que no hubiese sido de ayuda alguna el hecho de que hubiese hablado. Mi silencio fue imperdonable."
    Pocos seres humanos son tan honestos como este para reconocer públicamente que callar cuando se debe hablar y están en juego víctimas inocentes es imperdonable.

    No nos vamos a meter con Heidegger ahora, pero supongo que con el paso del tiempo tuvo que ver su fallo. No era un imbécil. Ahora bien, de ahí a reconocer abiertamente que al menos por un minuto se dejó engañar por la gran Alemania y su técnica conductora de los pueblos...eso es harina de otro costal.

    Por otro lado no sé si sale en la película cuando Eichmann utiliza a Kant para justificar su acción, lo del imperativo categórico, eso es algo a lo que también Arendt da muchas vueltas en su libro.

    ¿No has visto la entrevista que le hicieron en la televisión alemana en los 60 a H. Arendt? está en youtube y merece la pena.

    ResponderEliminar
  3. Interesantes comentarios, Ana. No conozco el video pero lo buscaré. la referencia a Kant no sale explícitamente en la película. Lo que ocurre es que kant no puede jsutificarlo por sus condiciones : considerar la Humanidad un fin y no un medio y la universalización de la norma.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Tengo otra lectura Luis.
    Hannah Arendt considera que Eichmann justificó su conducta en función de la obediencia debida.
    No encontró en el jerarca nazi ningún signo de pasionismo, fanatismo ni siquiera antisemitismo
    Cumplía órdenes mecánicamente sin cuestionarse sus consecuencias, una impersonal máquina de destruir.
    Fuera de su labor era un ciudadano corriente, con conceptos de aquello que estaba bien y mal.
    Arendt hace una distinción que me impresiona como “banal “al distinguir entre conocimiento y pensamiento. Por el segundo el sujeto mantiene un dialogo consigo mismo y reflexiona acerca de sus actos, es susceptible de empatía; en el genocida hubo déficit de pensamiento.
    Esta articulación añade, puede actualizarse en muchos individuos sin problema alguno mientras no sobrevenga una catástrofe (nazismo) y es ahí donde aparece su peligrosidad.
    Los males que se produjeron sin embargo son obra de tres grupos: Los nihilistas que como no reconocen valores definitivos se acoplan aquel que los favorezcan, los fanáticos que rehusaron a toda reflexión y sostienen valores inculcados que le dan garantías y que pueden correrse hacia otros si estos últimos les ofrecen idéntica seguridad. En tercer lugar están los ciudadanos comunes que se guían por la costumbre y que si la comunidad, la propaganda viran las consignas, las cambian por las nuevas sostenidas.
    Hasta aquí Hannah Arendt.
    Y coincido… ¿Desde qué lugar?
    Sostengo que el sujeto corriente es susceptible de producir horrores sin límites si no encuentra tope en la ley.
    La entrada en la civilización la produce la Ley…
    Y si el concepto del Bien sobre el que se basa la Ley cambia, entonces la conducta también cambiará pasada la sorpresa.
    Muy pocos tienen una moral autónoma Se comprueba a diario.
    Y estoy de acuerdo que varias legislaciones no consideren alienados a los psicópatas y que resulten imputables.
    Los psicópatas difieren en el grado del mal producido y en la evidencia de ese mal y se trata de una población que tiende a aumentar por el resquebrajamiento de la sociedad.
    La monstruosidad de Eichmann radica fundamentalmente en el número escalofriantes de victimas.
    Y he aquí el error, supone el mismo horror asesinar a uno que a millones.
    Cuestión de oportunidad. En el proceso de Reorganización Nacional se dice que hubo 30.000 víctimas entre muertos y desaparecidos de haber seguido hubieran sumado millones.
    ----------------
    Imperativo Kantiano...Obra de tal manera ...que Arendt supone que Eichmann seguia porque el genocida leyó a Kant....Un tanto infantil, salvo si pretende aludir al vacio de contenido del "deber ser" kantiano.







    ResponderEliminar
  5. Bien Inés, pero me parece complementaria. Yo creo que sin pasión ( aunque sea conenida) no se puede hacer lo que hizo Eichmann. la pasió del superyo, quizás. El superyo, como dice Ziziek, puede ser obceno y terrible. Algún goce debía encotrar Einchmann, aunque siguiera ciegamente a un Padre.
    El problema de la ley ya lo conoces. Si seguimos un positivismo jurídico defendemos cualquier ley, como hace Eichman. Si creemos en los derechos naturales, perfecto. Si no creemos ( como tu o como yo) hay que buscar referencias que nos permitan cuestinar una ley. He aquí la dificultad, pero hay que asumirla, con sus dificultades.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Si no lo hacia lo mataban.Nadie podia abandonar el puesto graciosamente.
    No se trata de creer en los derechos naturales, se trata de saber si el individuo puesto en situación respeta aquellos derechos mal llamados naturales.
    Y en general el individiduo es cobarde y optará por la conducta que lo favorezca o que no lo comprometa.
    Tuve ocasión de ver que pasa con los moralistas en las catástrofes, en un movimiento de tierra y en una amenaza de naufragio.
    Hay terminan todos los discursos.

    Cariños

    ResponderEliminar
  7. Si Inés, pero ¿ Como había llegado donde llegó ? Y creía en lo que hacía. Evidentemente los discursos son solo eso y las actitudes reales se comprueban en la práctica. Yo tampoco creo, ni me considero, un moralista.
    Yo viví el franquismo. Una minoría que apoyaba a Franco con convicción, una minoría que luchó contra Franco ( entre los que me encontraba ) y una inmensa mayoría conformista, por cobardia o interés.
    Carilos, amiga

    ResponderEliminar
  8. Precisamente de la biografia de Eischmann surge que entró a la SS sin saber a ciencia cierta que se hacia.

    Perdona , reemplaza en mi post anterior el vocablo Hay por "Ahí".
    Quise expresar Luis que no tengo una imagen idealizada del Hombre....Hay pequeños crímenes cotidianos que revelan que en circunstancias favorables muchos podrían emular a Eichmann friamente y sin registrar culpa alguna.
    He invitado a esta ca, el progesor sa , sabiendo que contaría con tu beneplácito a mi querido amigo y colega tuyo Juan Puelles
    Cariños.

    ResponderEliminar
  9. Yo tampoco tengo una imagen idealizada del hombre. A mi edad solo sería posible si me puseira una venda en los ojos, es decir si antepusoiera mis creencias a la verdad que viene de la experiencia. En cada ser humano hay tendencias ambivalentes. Hay humanos mejores y peores pero todos tenemos buenas y malas tendencias. Bueno y malo quiere decir para mí, insisto, quiere decir lo que provoca alegría o dolor, por simplificar.
    En esto acertó Hanna Arendt: hay millones de posibles Eichmann : en cada esquina encontraríamos uno.
    Me ha alegrado mucho el primer mensaje de Juan Puelles. Gracuias tí por invitarle y a él por participar.
    Un gran abrazo

    ResponderEliminar
  10. Luis.
    Acabo de ver la pelicula VENCEDORES O VENCIDOS 1961
    del Director: Stanley Krame
    Ya anticipa la teoria de H. Arendt .La Banalidad del mal se publicó en 1963---
    ¿Plagio? Seguiré investigando.

    Muy buena película a efectos de la teoria de la responsabilidad jurídica y para conocer las presiones de la época sobre los jueces y los intereses creados.
    Debes verla.
    Cariños.

    ResponderEliminar
  11. Escribi en el post 2 de julio de 2013 20:26"La monstruosidad de Eichmann radica fundamentalmente en el número escalofriantes de victimas.
    Y he aquí el error, supone el mismo horror asesinar a uno que a millones"

    Curiosamente encuentro idéntico pronunciamiento al fnal de esta película.
    El condenado que habia sido juez del Tercer Reich dice al juez que dictó sentencia en su contra:
    _Aquella pobre gente, millones de personas, jamás supuse que se iba llegar a ésto.
    Y el juez de la causa responde:
    _Se llegó a eso la primera vez que Ud condenó a un hombre sabiendo que era inocente.

    ResponderEliminar
  12. Hola Luis, Inés y todos los demás participantes de este debate.
    Al contrario que tú, Luis, yo no he visto la película sobre Hanna Arendt (aunque me gustaría verla), pero conozco bastante profundamente su obra. Me he leído todos los libros suyos que han caído en mis manos, y todos me han impresionado positivamente. Parece que fue una mujer 'con la cabeza sobre los hombros', como suele decirse. Se ha calificado a esta autora en algunos sectores como 'reaccionaria', tal vez por el hecho de no ser marxista, y sobre todo por no haber demonizado a Adolf Eichmann en su polémico estudio sobre el Proceso de Tel-Aviv. Ese libro suyo concretamente me lo pasó un amigo que no es precisamente reaccionario porque le impresionó vivamente su lectura y quería que le diera mi opinión acerca del mismo. A mí impulsó a buscar otros escritos de esta pensadora, entre otros sus dos obras maestras: 'La condición humana' y 'Los orígenes del totalitarismo'. Este último, aunque realmente no cumple con lo que promete su título, es en mi opinión uno de los mejores análisis del antisemitismo que he leído. Sobre el tema del totalitarismo en sí me parece mucho más conseguida la aportación a esta temática de Wilhelm Reich: 'Psicología de masas del fascismo', un libro escrito -aunque no lo parezca a primera vista- el año 1934, o sea, un año después de la subida de Hitler al poder y mucho antes de la 2ª Guerra Mundial y el Holocausto. Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Otra pelicula de Yves Simoneau, año 2000: Nüremberg.
    Declara a través de un psicólogo:
    El origen del mal está en la falta de empatia.esta caracterísitca es propia de los psicópatas....

    Quedo atónita ante tanta simplicidad.
    Seguiré...

    ResponderEliminar
  14. Hola amigos,
    "Vencedores y vencidos" la ví hace muchísimo y justo después de ver la película de H.A. pemsé en volverla a ver. Seguro que, además, sería interesante para pasar a mis alumnos y coimentarla con ellos. las apreciaciones que haces, Inés, muy interesantes.
    Acabo de leer un artículo sobre "la crisis de la cultura" que está bien pero no me ha entusiasmado. leeré ahora lo que ha escrito sobre los concepyos de autoridad y libertad, muy presentes en mi blog e intentaré abrir un debate, que seguro que merce la pena. H.A. ha sufrido, desde luego, todos los ataques de la izquierda dogmática. El libro de Erich Fromm sobre "El miedo a la libertad" también es un buen complemento, Juan. Igualmente Zizek ha escrito cosas muy interesantes sobre el nazismo. Y Claude Lefort ( del que he escrito un post) me parece que hace el análisis teórico más profundo : el totalitarismo como reacción defensiva a la incertidumbre que abre la crisis de la autoridad tradicional y la aparición d ela democracia.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Interesante entrada y debate... En ella afirmas taxativamente, y por dos veces, Luis, que no existe el mal, tampoco el bien, por lo visto. Creo que apelas a la autoridad de Spinoza para una afirmación tan enorme. Para afirmar eso tendríamos que restringir bastante el concepto de existencia, ¿no crees? Es malo quedarse sin trabajo, contraer una enfermedad incurable, ver sufrir a un inocente.... Y no voy a entrar desde luego ahora en una discusión ontológica. Incluso puede que lo peor, o sea, lo más malo -como afirma Ciorán- sea precisamente la caída en el tiempo, es decir, la existencia. El mal no es ninguna tontería..., no existe como existe un tomate o cualquier otro artilugio o ingenio humano, desde luego, pero eso no quiere decir que no cuente de muchos modos y todos los días en nuestra realidad "humana demasiado humana" y en nuestras decisiones, a veces malas y pésimas; la enfermedad, la muerte, el sufrimiento injusto, la crueldad, obviamente SON males. Y precisamente el problema que plantea Hannah Arendt es la incapacidad del insensato que es común en nuestras sociedades y en todas las sociedades (insensatez compatible con los títulos académicos incluido el de doctor, como me consta), insensatez del normópata dominante, para reconocer estos males, su sordera para reconocer al asno por sus campanillas, su mal juicio, su falta de conciencia, su impotencia para reconocer el dolor injustificable del próximo.
    De vez en cuando, hay que restaurar no sólo la verdad (que ES menos mala que la mentira y el autoengaño), sino la preferencia por la verdad, esto es la conciencia del bien, inseparable de la del mal porque agentes comunes y corrientes pueden y de hecho comenten actos en verdad demoníacos, monstruosos.
    Unos lustros después del genocidio nazi, y desde posiciones políticas contrarias (aparentemente), Mao y los cuadros cómplices del partido comunista chino llevaron a la gran hambruna y al exterminio a millones de campesinos (se habla de cuarenta o cincuenta millones), a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, sacrificándoles en honor de un gran "salto adelante" que nunca se produjo... El problema no está en reconocer el bien como meta regulativa necesaria; la salud, la alegría, la dignidad del ser humano como fines irrenunciables; el problema está más bien en sacrificar todo eso a un ídolo indiscutible. El fin jamás justifica los medios. Y los malos medios pervierten necesariamente la bondad del fin. Sostengo que es imposible juzgar la maldad de los medios sin algún tipo de ilusión trascendente, a ser posible la más razonable.

    ResponderEliminar
  16. Curiosidad.
    Estoy leyendo ávidamente “Eichmann en Jerusalén. Un estudio acerca de la banalidad del mal”...y arribo a conclusiones distintas de Arendt.
    La biografia de Eichmann contada por la politóloga reafirma mis personales observaciones acerca del origen del "mal "
    Resentimiento social.Incapacidad intelectual...notoria desde los primeros años en aquellos que no lograron avanzar en sus estudios (Eichmann/Hitler).Fenómeno que he observado en la población de delincuentes.
    Una frase de Eischmann niño: "¡Ojalá se me hielen los dedos, así aprenderá mi padre a comprarme guantes!"
    En ocasión de hacer instrucción militar se destacó por su eficacia en aplicar castigos.
    Las frustraciones originan dos tipos de hombres; sometidos y resentidos.
    Resentimiento.Resentimiento, uno de los afectos más peligrosos.Primer esbozo que dejo a vuestra consideración.

    ResponderEliminar
  17. Las pasiones más miserables pueden generar hoqueras.

    ResponderEliminar
  18. "Lo que debía llevar a su captura fue su afición a alardear —estaba "harto de ser un vagabundo anónimo en el mundo"—(Eichmann)
    y esta afición debió crecer considerablemente a medida que transcurría el tiempo, no solo porque no
    tenía nada que hacer que valiera la pena, sino también debido a que la era de la posguerra le había
    conferido una fama inesperada"
    La Banalidad del mal.

    ResponderEliminar
  19. "Confusamente consciente de un defecto que debió de vejarle incluso en la escuela —llegaba a constituir un caso moderado de afasia— se disculpó diciendo:
    "Mi único lenguaje es el burocrático [Amtssprache]». Pero la cuestión es que su lenguaje
    llegó a ser burocrático porque Eichmann era verdaderamente incapaz de expresar una sola frase que
    no fuera una frase hecha."

    Al igual que los torpes.

    ResponderEliminar
  20. Dejo aqui un interesante tramo del Proceso seguido contra Eichmann


    http://www.youtube.com/watch?v=AnP3lHyYv2A

    ResponderEliminar
  21. José:
    No existe el mal y el bien al estilo platónico, dentro de la categoría del Ser.
    Uno y otro son cualidades que atribuimos a las situaciones.
    Hannah Arendt no afirma que el mal es la incapacidad del insensato. Tan solo se refiere a una falta de empatía, y en el caso particular de Eichmann comprende sin justificar sus acciones desde lo que éste mismo proclama a lo largo de su juicio, la obediencia debida., al tiempo de entender que el sujeto es punible en tanto tenía consciencia de sus actos y comprendía sus consecuencias.
    Diría que Eichmann es la cuarta afrenta infringida a la humanidad después de pasar por las tres primeras, Copérnico la tierra no es el centro del universo, Darwin, descendemos de los primates y Freud, nadie es dueño en su casa con el descubrimiento del Inconsciente.
    Eichmann y quienes se les parecen invitan a reflexionar acerca del concepto de Hombre…esa bestia con lenguaje





    ResponderEliminar
  22. Una pregunta ¿Qué tienen que ver los doctorados con la consciencia moral?

    ResponderEliminar

  23. Reafirmo lo que dije y mantiene también Inés, José. El mal no es una entidad sino una valoración que hacemos de lo que nos hace daño y hace daño a los humanos ( hay discusión sobre si lo ampliamos a los animales, al Planeta). Lo que existe es el daño y el dolor, por supuesto. Pero esto no lo discutimos.
    Una cosa es la verdad y otra el bien. Ni uno ni otro los relativizo. Pero no existen en sentido platónico, como dice Inés. Son construcciones humanas. Las consideramos verdaderas cuando se acercan a los procesos que constituyen la Realidad y buenos cuando tienen efectos benéficos. Es mi opinión, claro.
    Políticamente hay acciones radicalmente malas, como la del nazismo. El comunismo es un forma de totalitarismo pero tiene orígenes y dinámicas diferentes. Pero también los gobiernos liberales han realizado acciones nefastas.
    los títulos, los doctorados, lo único que garantizan es un recorrido académico determinado. Estoy de acuerdo que no hace a la gente que los tiene ni más sabia ni mejor.
    Respecto a los medios y fines. No podemos separarlos, efectivamente. Aunque a veces pueden ser necesarias acciones puntualmente malas, por decirlo así, para efectos inmensamente buenos. Un ejemplo : ¿ mataríamos a alguién que estuviera dispuesto a matar, si no lo matamos a él, a cien inocentes. Mi respuesta es que deberíamos hacerlo.

    ResponderEliminar
  24. Pasemos a Eichmann. Aquí si vale la pena recurrir ( lo haces, ya lo sabes, Inés) a Nietzche. Los impotentes, los débiles, los que no son capaces de ser libres, los que han perdido capacidad de alegría, o son sumisos o son resentidos capaces de hacer el máximo mal.
    Hitles eran un resentido astuto, con gran capcidad teatral que encontró su oportunidad, Eichmann, mucho más gris, no llegó ni a esto, solo fue capaz de someterse al que le dió una cierta parcela de poder.

    ResponderEliminar
  25. Hay un personaje contemporáneo a Hitler y a Eichmann que fue Ernest Jünger. Jünger era lo contrario, tenía voluntad de poder afirmativa, era un hombre que no se sometía, interiormente muy libre. En aquellos momentes eran un joven con ideales nacionalistas y militaristas. Fue un héroe d ela Primera Guerra Mundial, un escritor brillante. Hitler quiso captarlo pero Jünger no se dejó atrapar ( al contrario que su amigo Heidegger). Hitler lo admiraba y por esto no lo mataron los nazis.
    Es interesante el contraste biográfico.

    ResponderEliminar
  26. Hanna Arendt también respetaba a Jünger y siempre lo defendió frente a las acusaciones de colaborar con el nazismo.

    ResponderEliminar
  27. Per mi la gran pregunta és: sóc jo capaç de pensar en llibertat?, i ara us la passo a vosaltres, creieu que penseu amb llibertat?.El segon punt és, fins a quin punt sóc capaç d'actuar amb llibertat?i finalment , s'em deixaria actuar en el sentit naturalment de llibertat HUMANA amb llibertat?

    ResponderEliminar
  28. Te digo mi opinión, Marion.
    En primer lugar. pensar en libertad quiere decir ser capaz de formar un criterio. Criterio autónomo , no independiente. Todos recogemos materiales anteriores ( tiempo) y estamos influenciados por el otro ( espacio).
    Actuar en liberatd quiere decir tener un criterio, aplicarlo, decidir en función de esto y actuar según este criterio. Hace falta razón y careácter, como entendieron Aristótles, Maquiavelo y Spinoza.
    Tercera cuestión : Si nos dejarían ... Bueno, la libertad implica el reconocimientod ela libertad del otro. Al margen de esto hay que actuar libremente, aunque los demás no lo acepten.

    ResponderEliminar
  29. Muy interesante tus comentarios sobre la peli. Tengo que ir a verla. Me alegra que se centre sobre todo en su posición en Eichman enJerusalem y no esten dandole vueltas al morbo de su relacion con Heidegger ¿ Es asi en la pelicula?. ( De Arendt se habla mucho de su relacion con Heidegger y cuando se habla de Heidegger no se dice que fue amante de Arendt sino de su pensamiento - ¿ machismo? ). Tambien es un poco lamentable que de libro de Eichman en Jerusalem solo se comente una de sus tesis: la de la banalidad del mal, por lo brillante de la expresión, pero el libro contiene otras muchas tesis que dan a reflexionar quizas mas importantes que aquella como la pregunta central que hace Arednt de porque ha de creerse que la naturaleza humana es tal que en epoca de desastre deben cerrarse los oidos a la conciencia moral y perder la dignidad o la cuestion de la obediencia debida,….que plantea toda la problematica de la libertad y la convicción de que siempre somos dueños libres de nuestros actos, la incondicionalidad del comportamiento moral, la abstencion de toda participación en la vida publica como signo caracteristico de los totalitarismos y unica forma de subsistencia en ellos ( ser un “emigrante interior”), qué legitimidad tiene “ el cumplimiento de la ley” cuando la ley no es legitima,y muchos etc, etc…En fin , que Arendt sufre siempre de desconocimiento por parte de casi todo el mundo . Lo mismo ocurre con su pensamiento que la mayoria limita a sus Origenes del totalitarismo, cuando en esa obra no estan mas que algunos gérmenes de supensamiento , pero no es lo central.

    ResponderEliminar
  30. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  31. Luis, acabo de repasar el dialogo entorno a esa cuestión y hay algo imperdonable . ¡ Que no hayas leido en profundidad a Hannah Arendt! ( lo de imperdonable es broma, claro). Sin embargo sabes – y asi lo mencionas muy acertadamente - que Arendt es una “ bête noir” para la izquierda…cerril. Porque escribia en tiempo de dogmatismos , sistemas y guerras frias y su pensamiento es inclasificable en esos esquemas. En efecto, parece como si nadie hubiese leido a Hannah Arendt. Para mi es extraordinaria y he devorado con pasion todo lo que he podido de sus escritos. Vale la pena. La colección de sus escritos en torno a “¿ Que es la politica?”, son de los que se leen subrayando. Su “Condicon Humana” es iluminadora, su “Sobre la violencia” o “Crisis de la republica” de gran actualidad, las conferencias sobre Kant, Entre el pasado y futuro, ( y en ese, su capitulo sobre “qué es la libertad”, es uno de los centros geniales de gravedad de su pensamiento ),etc,etc,…….Yo soy un admirador ferviente de Arednt porque sus libros no estan hechos para adorarlos o asentir, sino para hacer pensar y dar vueltas a lo que dice e invita a relexionar.

    ResponderEliminar
  32. Hola Miguel Angel, te elimino un mensaje por repetido no por censura,ja,ja. Tienes razón, e simperdonable que a mi edad todavía no hay encontrado el momento de lidiar con Hanna Arendt. He leído hace unos días ¿ Que es la autoridad ? y haré un comentario propio: es interesante por discutible, como dices, porque da que pensar. SEuiré con el de la libertad, política. De momento e slo que puedo. Gracias por los interesantes comentario, amigho mío.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  33. Gracias Luis , por tu respuesta.Lo que tu me dices es lo que yo digo a mis alumnos,No me refería a mi en concreto , sino a todos los que escribimos o leemos el bloc.Nosotros no nos equivocaríamos, nosotros, seres no comunes no nos equivocaríamos?.pensad en Aristóteles, Platón....etc, en su por ejemplo aceptación de la esclavitud, o en el machismo de casi todos los filósofos hasta ahora.
    La película me ha gustado y mucho,y estoy de acuerdo contigo en el análisis que haces.El mal en sí , como entidad abstracta no existe, como tampoco el bien en abstracto, pero sí los actos malos y los actos buenos.
    Y el hecho de que Arendt, quiera descupabilizar de algún modo a un hombre por no pensar, reduciéndolo a no humano, el ser que no distingue el bien del mal, no puede considerar-se de tal forma , para mi no lo exculpa en absoluto,es mas siempre he creído que son igual o mas culpables que los que lo hacen de forma consciente.
    El mal por otra parte no es nunca una banalidad,es lo peor que puede hacer alguien sea siguiendo pensando o sea siguiendo su conciencia.
    Arendt como alguien ya ha dicho y tu también quiso ver la verdad y en ella encontró lo que .yo llamo , la gran estupidez de muchos, en todos los bandos, porque para mi el ser mas estúpido es aquel que no tiene capacidad para hacer juicios propios, pero también el que no querer ver , el que no empatiza con el débil,el cobarde.
    Solo espero que todo lo que escribimos aquí,seamos capaces, hablo de todos, de ponerlo en práctica, no mañana, de ver la realidad tal como es.

    ResponderEliminar
  34. Hola Marion. Mejor si escribes en castellano. Tengo otro blog en catalán pero aquí la mayoría son de fuera de Cataluña. Auqnue evidentemente hay traductor y yo no pongo condiciones.
    Yo creo que Hanna Arendt no lo expculpa : ella es partidaria d ela condena a muerte ( este es otro tema, desde luego, el de la pena de muerte).Pero quiero entenderlo, pero no de una manera ilusoria sino real. La verdad. pero yo creo que no lo reduce a no humano sino que muestra su aspecto humano, el peor de la condición humana.
    Evidentemente, con nuestra contradicciones, hemos de llevar a acabo lo que decimos. De otra manera es una impostura.
    Gracias por participar, marion, espero que lo sigas haciendo. Un placer conocerte.

    ResponderEliminar
  35. Todos estais muy documentados, leeis filosofía y conocéis bien quién era Hanna Arendt. Yo no. Pero hoy hemos ido a ver la película y no me la saco de la cabeza.
    Asi que os dejo mis humildes comentarios como representante de muchos espectadores ignorantes pero sensibles a estos pensamientos. La pelicula me ha gustado mucho. El concepto de la banalidad del mal (la intrascendencia de lo transcendente) me ha parecido brillante, tremenda y precisa.
    Durante el proceso, Eichmann en su mediocridad, declara que se limitaba a cumplir órdenes y que lo hacia lo mejor posible. Él se consideraba responsable de la gestión de una parte del proceso de exterminio, no del exterminio. Lo que pasaba después con los judios que subia a los trenes le tenía sin cuidado. Cumplia con su cometido. Es como una siniestra cadena de montaje en la que cada operario cumple con su pequeña parte del proceso a la perfección sin querer saber qué construyen entre todos.
    En la película, el marido de Hanna cree que la pena de muerte a la que es condenado Eichmann no es castigo suficiente, considera que de alguna manera, ejecutarlo es "beneficioso" para él. Coincido con su criterio pero no solo por esta razón: Por qué matar al que mata? Si el matar es punible por qué utilizar el propio delito como castigo? (pero esto es otro tema, como dice Luis)
    También me ha parecido interesante la valentía de Hanna en los articulos del New Yorker al cuestionar a las altas esferas judías. El tema del exterminio nazi, por su magnitud y frialdad, no parecia cuestionable. Era una maldad unilateral y sin fisuras. Pero Hanna analiza desapasionadamente las circunstancias del momento y trata de responsabilizar a cada uno de lo suyo. Toda una provocación lanzada a un publico tan amplio que quizás no puede ser objetivo.
    Por otra parte, creo en la bondad del ser humano igual como en su maldad. No me gusta aceptarlo, pero intuyo que las circunstancias del entorno y las personales pueden hacer que alguien "normal" se convierta en la mejor y la peor persona. Pero no creo en la fatalidad. Todos tenemos la ultima palabra, el silencio puede hacernos tan culpables!
    Me ha gustado mucho la pelicula y pretendiendo informarme mas he topado con vuestros comentarios. Muy interesantes! Los seguire leyendo y así aprendere. un saludo.

    ResponderEliminar
  36. Hola Cristina. Encantado de tus comentarios. Estás invitada a participar en este blog, anímate a leer más cosas.Lo que dices es interesante, es un buen complemento a lo dicho. Un comentario respecto a la fatalidad. Todos somos responsables de lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer, ciertamente. Siempre podemos elegir, estamos condenadpos a hacerlo, como decía Sartre. Yo también creo en la ambivalencia del ser humano. La cuestión es como potenciar lo mejor y reducir lo peor.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  37. Hola a todos. Empiezo por hacer mías las precauciones de Cristina: escribo mis comentarios sin saber tanto de filosofía ni de filósofos. Creo entender que Arendt caracteriza a Eichmann como un burócrata obediente movido por el ansia de ascender en la organización. De ser así, me parece que el mecanismo tiene enormes implicaciones actuales. Sin llegar a los efectos extremos de la maquinaria nazi, hoy vemos a miles de personas trabajando dócilmente en organizaciones cuyos efectos son muchas veces dañinos para las personas. Comprender por qué éstos continúan cumpliendo su función en esas maquinarias, no las abandonan y menos aún intentan cambiarlas, sería de gran importancia práctica. No es comparable el nivel de horror que provocaron los nazis y el daño que causan hoy una industria que contamina, una fábrica de armamento que alimenta una guerra civil o un banco que asfixia a sus deudores. Pero parece que tanto unos como otros se beneficiaron entonces, y se benefician hoy, de contar con miles de burócratas obedientes movidos por el ansia de ascender en la organización. O paralizados por el miedo a perder el empleo. Insensibles, todos, al daño al que contribuyen con su trabajo cada día.

    ResponderEliminar
  38. Un buen comentario Felipe. Creo que a este fenómeno está entre la servidumbre voluntaria y el conformismo. En todo caso se trata de identificarse con una organización y perder tanto la singularidad como la humanidad. Es perder lo singular y lo universal en nombre d elo particular : una nación, un partido, un grupo. Es la esencia del totalitarismo moderno.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  39. Las tomas de posición intelectual de Luis Roca, en relación con la película, me parecen directas y valientes, yendo completamete al grano. Es muy de agradecer. Igualmente, todos los comentarios me resultan de una gran altura, así que podéis contar conmigo para leer, de ahora en adelante, los artículos del Blog.
    Por otra parte, también yo he visto el film y lo que más me ha impresionado es que se pueda hacer todavía un trabajo que refleja magníficamente, en una medida puesta en escena, el pensamiento de una filósofa, y plantear a los espectadores la cuestión del ejercicio y la práctica de la justicia, tema filosófico donde los haya y también de la mayor actualidad.
    Para que podáis saber lo que pienso, en particular, de la película me permito dejaros un enlace de lo que publiqué el día siguiente de verla en Madrid:
    http://sepfi.es/ibersofia/la-apasionante-actividad-del-pensamiento/
    Saludos y buenas vacaciones

    ResponderEliminar
  40. Gracias por el comentario Julián. Te animo a participar más a amenudo y no dejaré de leer tu comentario.
    un abrazo

    ResponderEliminar
  41. http://www.nodulo.org/ec/2013/n137p05.htm dejo un artículo de gustavo Perednik que establece una fuerte crítica a la idea de banalidad del mal y plantea argumentos ideológicos, éticos, jurídicos que defenderían la idea de la astucia del mal y como Arendt con un concepto como este lo que habría hecho seria degradar la barbarie y la shoah judía. Simplemente lo dejo para ver que os sugiere ...personalmente creo que está lleno de cargas ideológicas y prejuicios ...

    ResponderEliminar
  42. Alguien q tenga vocación por la filosofía y q fuese tan amable me podría ayudar a realizar un comentario filosófico sobre Arandt y Eichman.... Necesito recuperar. Gracias

    ResponderEliminar

Temas

. .LUIS ROCA JUSMET ABUSOS SEXUALES A NIÑOS ADA COLAU. AFECTO AGUSTIN BASAVE AGUSTIN GARCIA CALVO AGUSTIN GARCIA CALVO. AJOBLANCO ALAIN BADIOU ALBERT CAMUS ALBERTO MONTERO ALBERTO ROYO ALBERTO SANTAMARÍA ALEGRÍA; DOLOR ALEJANDRO TEITELBAUM ALEXANDER KÒJEVE ALEXANDER NEHEMAS ALFONSO GALINDO ALFRED HITCHCOCK AMADOR FERNANDEZ-SAVATER AMARTYA SEN AMOR AMSTERDAM ANA AZANZA ANALISI POLïTICO ANALISIS POLITICO ANÁLISIS POLÍTICO ANDRÉ MALRAUX ANDREA GREPPI ANGEL DIAZ DE RADA ANNA QUINTANAS ANTONIO DAMASIO ANTONIO J. ANTON FERNANDEZ ANTONIO MUÑOZ MOLINA ANTONIO ORIHUELA ANTROPOLOGIA ARISTOTELES ARISTÓTELESARISTOTELES ARLIE RUSSELL HOCHSCHILD ARNOLD i. DAVIDSCON ARNOLD i. DAVIDSON ARTE ARTES MARCIALES ARTHUR ROSENBERG ATEISMO AUTOBIOGRAFIA AUTORIDAD BALTASAR GRACIAN BANSKY. BARCELONA BELLEZA BERLIN BERTRAND RUSSELL. BIOETICA BIOPOLITICA BRIAN GOLDWIN BRUCE ROSENBLUM BRUNO BETTELHEIM BUDAPEST BUDISMO CARL J. JUNG ) CARLO SAVIANI CARLOS CASTILLA DEL PINO CATHERINE MILLOT CESAR RENDUELES CHANTAL MOUFÉE CHARLES TAYLOR CHARLES TILLY CHINA CHRISTINE ANGOT CIBERESPACIO CIBERGUERRA CIBERSEXO CINE CINISMO CIORAN CIUDADANO BIOLOGICO CLAUDE LEFORT CLAUDIO NARANJO CLEMENCE ROSSET CLEMENCE ROSSET. ClÉMENT ROSSET COMUNISMO CONFUCIO CORNELIUS CASTORIADIS COSMOPOLITISMO CUERPO CULPA DANIEL BLANCHARD DANIEL COHEN DANIEL GOLEMAN DANIEL KAHNEMAN DARIAN LEADER DAVID H. FINKENSTEIN DAVID HELD DAVID HUME DAVID HUME. DAVID LYNCH DELIRIO DEMOCRACIA DEPORTE DERECHO DERECHOS HUMANOS DESCARTES DESEO DIANA S. RAVINOVICH DIDACTICA DE LA FILOSOFIA DIGNIDAD DOLOR DOLOR. SLAVOJ ŽIZEK DOLORES PAYÁS DOMENICO MORO ECONOMIA CRITICA EDUARDO GALEANO EDUCACION EJERCICIOS ESPIRITUALES EL CUIDADO DE SI EL VIEJO TOPO ELEANOR ROSCH EMOCIONES ENEAGRAMA ENRIQUE UJALDÓN ENSAYO EPICTETO. EPICUREISMO EPISTEMOLOGIA ERASMO DE ROTTERDAM ERICH FROMM ERNESTO LUCLAU ERNST CASSIRER. ERNST JÜNGER ESCRITURA ESCUELA DE KYOTO ESQUIZOFRENIA ESTADIO DEL ESPEJO ESTADO ESTETICA ESTOICISMO ETA ÉTICA EUGENIO TRÍAS EUSKADIKO EZQUERRA EUTANASIA EVA ILLOUZ EVAN THOMPSON EXPERIENCIA FALANGE FASCISMO FELICIDAD FELIPE MARTINEZ MARZOA FÉLIX GUATARI FELIX GUATTARI FÉLIX OVEJERO. FERNANDO DIAZ FERNANDO SAVATER FILOSOFIA FILOSOFIA DE LA CIENCIA FILOSOFIA DE LA CIENCIA. FILOSOFIA DE LA CULTURA FILOSOFIA DEL CUERPO FILOSOFIA DEL LENGUAJE FILOSOFIA ESPAÑOLA FILOSOFIA MORAL FILOSOFIA MORAL. FILOSOFIA Y CHINA FILOSOFIA Y FISICA FILOSOFIA Y LOCURA FILOSOFIA Y MEDICINA FILOSOFIA Y PSICOANALISIS FRANCESC TOSQUELLES FRANCISCO J. VARELA FRANCISCO VAZQUEZ GARCIA FRANÇOIS ANSERMET FRANÇOIS CHENG FRANÇOIS JULLIEN FRANÇOISE DOLTO FRED KUTTNER FREUD FREUD. FRITZ PERLS GAIZKA FERNANDEZ SOLDEVILA GEOGRAFIA GEORGES BATAILLE GEORGES BATAILLE.ELISABETH ROUDINESCO GEORGES CANGUILHEM GEORGES DIDI-HUBERMAN GERARD GUILLERAULT GERARD MENDEL GERARDO PISARELLO GERD BAUMANN GILLAD ATZMON GILLES DELEUZE GILLES LIVOPETSKY GIOGIO COLLI GIORGIO AGAMBEN GIORGIO COLLI GIOVANNI ARRIGHI GLOBALIZACION GOETHE GONÇAL MAYOS GRÉGOIRE LALIEU GREGORIO LURI GUILLEM MARTINEZ GUINEA ECUATORIAL GUSTAVO BUENO GUY DEUTSCHER GUY STANFING HAIKU HANNA ARENDT HAQ HEGEL HERVE TANQUERELLE HISTORIA HOBBES HOLANDA HOLDERLIN HUMBERTO MARTURANA. IAN HACKING IAN PARKER IDENTIDAD IDENTIFICACIÓN IDEOLOGIA IDEOLOGÍA IGNACIO ÁLVAREZ-OSSORIO IGNASI ALBADI ILLYA PRIGOGINE IMAGINACIÓN IMAGINARIO IMMANUEL KANT IMMANUEL WALLERNSTEIN INDIA INTELIGENCIA EMOCIONAL INTELIGENCIAS MÚLTIPLES INTERCULTURALISMO INVIERNO JACOBO MUÑOZ JACQUES LACAN JACQUES LACAN; SLAVOJ ŽIZEK JACQUES LACAN. JACQUES RANCIÈRE JAIME PASTOR JAVIER PÉREZ ANDÚJAR JAVIER PETEIRO JEAN ALLOUCH. JEAN FRANÇOIS BILLETER JEAN MARIE GUYAU JEAN OURY JEAN PAUL SARTRE JEAN-LOIS BEAUVOIS JEANNE CARLIER JEREMY CORBIN JEROME KAGAN JESÚS ESQUERRA GÓMEZ JOAQUIN ABELLAN JOHN GRAY JOHN LOCKE JOHN NART JOHN READ JOHN SCOTT JOHN STUART MILL JOHN STURAT MILL JORDI AMAT JORDI RIBA JORDI ROCA JUSMET JORGE ALVAREZ YAGÚE JORGE LUIS BORGES JOSÉ ALVAREZ JUNCO JOSE ANGEL RODRIGUEZ RIBA JOSE ANTONIO CERRILLO JOSE ANTONIO PEREZ TAPIAS JOSE LUIS MONEREO JOSE LUIS MORENO PESTAÑA JOSE MANUEL NAREDO JOSE MANUEL ROCA JOSE Mº TORTOSA JOSEBA ARREGI JOSEP FONTANA JOSEP MOYA JUAN CARLOS USÓ. DROGAS JUAN COLOMAR JUAN MANUEL NAREDO JUDITH SHAKLAR JULIAN MARÏAS JUNG JUSTICIA KANT KAREN AMSTRONG KARL MARX KARL POLANYI KATE PICKETT KIERKEGAARD KOJIN KARATANI KWAME ANTHONY APPIAH KWANE A. APPIAH LEIBNITZ LEIBNIZ LEON BLUM LEOPARDI LESLIE JAMISON LEY LIBERALISMO LIBERTAD LIGA COMUNISTA LIGA COMUNISTA REVOLUCIONARIA LIONEL SHRIVER LO REAL LOCURA LOGICA LOREN M.MOSHER LOUIS ALTHUSSER. LUDWIG WITTGENSTEIN LUIS ROCA JUSMET LUIS ROCA JUSMET LUIS ROCA JUSMET. LUIS ROCA JUSMET. PIERRE HADOT LUIS VEGA REÑÓN LYNNE RAMSAY MANUEL ATIENZA MANUEL FERNANDEZ BLANCO MANUEL SACRISTAN MAQUIAVELO MARC PERELMAN MARCO AURELIO; MARGARITA VON TROTTA MARIO IZCOVICH MARIO MONTINARI MARK FISCHER MARQUES DE CONDORCET MARTIN ALONSO MARTIN GARDNER MARTIN HEIDEGGER MARX. MASSIMO RECALCATI MATTHEW STEWART MAURICE MERLAU PONTY MAURICE MERLEAU PONTY MECANICISMO MENCIO MICHEL FOUCAULT MICHEL FOUCAULT. MICHEL J.SANDEL MIGUEL ABENSOUR MIGUEL BASSOLS MIGUEL CANDEL MIGUEL MOREY MIGUEL POVEDA MIQUEL BASSOLS MIRCEA ELIADE MOHAMED HASSAN MONTAIGNE MONTSERRAT GALCERAN MONTSERRAT RODRIGUEZ MULTICULTURALISMO MULTINACIONALES MUNDOS PARALELOS MÚSICA NACIONALISMO NAZISMO NEOLIBERALISMO NEPAL NEUROCIENCIAS NICOLAS SANCHEZ VARELA NIETZSCHE NIKOLAS ROSE OCTAVE MANNONI ODIO ONTOLOGIA OPUS DEI ORTEGA Y GASSET OTOÑO PABLO CIACCIARI PABLO IGLESIAS. PACO FERNANDEZ BUEY PARANOIA PARRESIA PASIOMES. PASIONES PATERNIDAD PAUL RICOUER PAUL THOMAS ANDERSON PECADOS CAPITALES PEDAGOGIA PEDRO LAIN ENTRALGO PERCEPCIÓN PERE SABORIT PERE SABORIT. PEREZA PERSONA. PERVERSiÖN PHILIP PETTIT PHILIPPE PETTIT PIERRE BAYLE PIERRE CLASTRES PIERRE HADOT PIERRE MAGISTRETTI PLACER PLATON PLATON. PODEMOS PODEMOS UNIDOS PODER PASTORAL PODER; LIBERTAD POESIA POPPER POPULISMO: PRIMAVERA PSC PSICOANALISIS PSICOANALISIS Y MEDICINA PSICOANALISIS Y NEUROCIENCIAS PSICOANALISIS Y POLITICA PSICOANALISIS. PSICOLOGIA PSICOSIS PULSION PULSIÓN DE MUERTE QUENTIN MEILLLASOUX RAFAEL BURGOS RAFAEL DIAZ SALAZAR RAFAEL LÓPEZ ROMO RAMON CASARES RAMON RODIGUEZ PRADA RAYMOND ARON RAYMOND DEPARDON RECONOCIENTO REMO BODEI REPUBLICANISMO RESPETO RESPONSABILIDAD RICARDO ESPINOZA RICHARD A. CLARKE RICHARD P. BENTALL RICHARD PEET RICHARD RORTY RICHARD RORTY. RICHARD SENNETT RICHARD WIKINSON ROBERT K. KNAKE ROBERTO AUGUSTO ROBERTO ESPOSITO ROBERTO MUSIL ROBERTO SAVIANA ROGER BARTRA ROUSSEAU RUDIGER DAHLKE SALVADOR LOPEZ ARNAL SAMI-ALI SAMURAI SANDOR MARAI SANTIAGO CASTELLANOS SANTIAGO LOPEZ PETIT SCHOPENHAUER SENECA SENSACIONES SENTIMIENTOS SEXUALIDAD SHAKESPEARE SHELDON S.WOLIN SIGMUND FREUD SIMBOLICO SIMONE WEIL SIRIA SISTEMA ELECTORAL. SLAVOJ ŽIZEK SOCIALDEMOCRACIA SOCIEDAD SOCIOLOGIA SOCIOLOGIA. SOCRATES SÓCRATES. SPINOZA STEVEN B. SMITH SUICIDIO SUJETO SUPERYO. SYRIZA TAISEN DESHIMARU TAOISMO TEMPERAMENTO TEORIA POLITICA TEORÍA POLíTICA TERAPIA GESTALT TERRY EAGLETON THORDWARLD DETHLESFSEN TIEMPO TIM JACKSON TOMAS R. VILLASANTE TONY JUDT TOTALITARISMO TRANSICION TRASTORNOS ALIMENTARIOS TRSTEZA TTIP TZEVAN TODOROV TZVETAN TODOROV VALENTIN GALVAN VEJEZ VERANO VERDAD VERGUENZA VIAJES VICENTE SERRANO LOBATO VICTOR HUGO LÓPEZ MARTÍN VIENÇ NAVARRO VIOLENCIA VITALISMO W.O. QUINE WALTER BENJAMIN WALTER SCHIMID WITTGENSTEIN YAMAMOTO TSUNETOMO. YIDAHISMO; YIHADISMO ZYGMUND BAUMAN